top of page

Pintando nuestra historia en una maceta

  • 26 feb
  • 1 Min. de lectura

Hace unos años, mi amigo Edu tenía una maceta muy grande de una planta que se le había muerto y se me ocurrió la gran idea de pintarla. Estuvimos pensando qué podría hacer y decidí dibujar a nuestro grupo de amigos con cosas que habíamos vivido.


Así que hice un boceto donde, en la parte de abajo de la maceta, estaríamos nosotros colocados en fila, y encima irían los dibujitos de experiencias y momentos compartidos. Estos últimos los dividí por partes:

  • Comidas míticas del grupo (una paella quemada, unas patatas bravas asquerosas, la raclette, etc.).

  • Videojuegos que habíamos jugado juntos como Lovers in a Dangerous Spacetime, Overcooked, SpeedRunners, etc.

  • Momentos inolvidables como cuando se nos incendió una barbacoa, cuando fuimos a una casa rural y había una muñeca poseída que aparecía por toda la casa (Stefannie, te queremos), entre otros.

  • La última escena… se puede interpretar de muchas maneras.



El siguiente paso fue digitalizarlo, solo porque quería probar los colores, aunque realmente no hacía falta.



Y aquí estoy yo en el proceso de pintar la maceta.



Y finalmente, ¡el resultado!



Quedó muuuuy guay y es un recuerdo para toda la vida. Además, plantamos un cerezo y debajo enterramos una caja donde pusimos nuestros deseos (todo muy místico).


¿Podría comercializar esta idea y hacer macetas personalizadas para otros grupos de amigos? Claro. ¿Me da pereza? Mucha. Fue un currazo, la verdad.


 
 
  • Instagram
  • X
  • Youtube
  • TikTok
bottom of page